domingo, 14 de junio de 2015

PAUSADO PARA PENSAR

Tras cinco años de ininterrumpida sucesión de entradas, nos tomamos un tiempo para reflexionar.
Abrimos los comentarios porque no vendría mal un poco de feed-back y subimos un video inspirador.



viernes, 12 de junio de 2015

TENDENCIAS DE BAÑO

Tendencias de baño. Las prendas de moda para el primer chapuzón".
De este titular rescato la última palabra: sonora, fresca y salpicante. Un aumentativo de los que ya no quedan. Comienza con la afilada sonoridad ch y termina con el capón de la zeta en la nuca del oyente.(...)

miércoles, 10 de junio de 2015

PACTOS

"VIVIMOS TIEMPOS CONVULSOS de pactos y esas cosas raras. Esas cosas de la democracia que pasan delante de tus narices cuando no obtienes la mayoría absoluta y los demás no te quieren en el poder.(...)"

Mi columna de los martes en Diario de Pontevedra.

domingo, 7 de junio de 2015

HISTORIAS CATIVAS (eleven)

Tiña diante un prato de lentellas e unha culler. Aquilo presentaba boa cara. Arrecendía a gloria, pero había un problema. El nunca comera as lentellas con culler. Era unha das súas comidas favoritas, unha das poucos que aprendera a preparar, pero dende neno collera o costume de usar un garfo para comer as lentellas.
Non sería quen de dar razón de como comezou con iso. Todo o mundo sabe que as lentellas son un prato de culler. O caso é que levaba toda a vida collendo as lentellas con garfo e xa non podía facelo doutro xeito.
Botou unha ollada arredor e viu á xente comendo as lentellas. Con culleres. Botou unha mirada mais ao lonxe, unha mirada cargada de súplica, salpicada de medo, tinxida de ansiedade. Tentaba buscar a alguén que lle puidera traer un garfo.
O arrecendo das lentellas quitaba o sentido, e mentres vixiaba o corredor os ollos volvíanlle caer no prato, flanqueado por aquela inútil culler.
Pensou no estúpido que era de non querer loitar contra aquela vella manía. Pero non quería, non. Mais ben quería aferrarse a ela, como o refugallo que era dun tempo onde non podería imaxinar que remataría mendigando alimento nun comedor social.

viernes, 5 de junio de 2015

REVELACIONES DE INTERNET

“Hallado el lugar del cerebro que hace fracasar las dietas”. Es un titular, no una frase de Gila. La leo y me relamo. A esto le saco yo un artículo como me llamo Eduvigis. Me imagino a un reducido grupo de exploradores cerebrales peinando la superficie de un magnífico ejemplar de cerebro, previamente reducidos al tamaño de una pulga mediante artificios artificiales, como en “Cariño, he encogido a los niños”. Alcanzan un lugar sospechoso y empiezan a sospechar de él. Os hemos pillado, neuronas, endoplastios y fráculas. Así que dedicándose a fabricar fracasos para hacer quedar a los dietistas a la altura de la verdura, a la cual se han apuntado como antes a la legión: sin encomendarse ni a Dios ni al diablo. A la cual entregan el puerco y el alma, pero sobre todo lo primero y más si son gallegos. A la cual encomiendan todos sus hervores y sobre todo sus sinsabores. Sus vais a enterar. Os vamos a denunciar en todos los titulares de los medios mediáticos y sus vais a cagar en Pichote. Bueno, esto sólo lo dirán si algún miembro fue reclutado en el extrarradio de una gran ciudad. Sólo ese tipo de gente, y los columnistas, gastan lenguaje de ese calibre y de tanta solera. 
Tras este inciso, aventuremos cómo proseguiría la aventura de los audaces expedicionarios. Una vez logrado el descubrimiento, venderían el mismo al mejor impostor. Seguramente sería una agencia de noticias de las que pulula por internet ya que por ahí pulula cualquiera. Dicha agencia la distribuiría a diversos medios venidos a menos, de esos que recogen la basura digital y la reciclan para hacer hamburguesas mediáticas que venden en sus chiringuitos.
De modo que tenemos la gran novedad en todos los medios de comunicación habidos y por haber, supurando su bilioso contenido y demandando atención.
Cuando llega a nuestros legañosos ojos, primeras horas de la mañana, nos inunda una sensación de irrealidad que para sí quisiera la productora de Gran Hermano Vip. Nos frotamos los ojos con el café y le damos a “escape” con la cucharilla, pero es demasiado tarde, estamos atrapados por la sensacional revelación y no hallaremos descanso para nuestras almas. Entonces es cuando la volvemos a leer en voz alta, por si acaso cambiase de forma, en una maniobra cuántica, al hacerlo así. “Hallado el lugar del cerebro que hace fracasar las dietas”. Lo mismo. 
Está claro que es inevitable escribir sobre este asunto. Me relamo y comienza el bucle. Me imagino a un grupo de exploradores cerebrales...

Publicado en Pontevedra Viva 03/06/15

miércoles, 3 de junio de 2015

DECISIONES (II)

“A lo mejor ni voy”, se dijo entre sollozos. Bueno, entre sollozos no. Tal vez sea un buen comienzo, en el sentido de crear una tensa expectativa, pero a la vez es un mal comienzo: empezar con llantos.
“A lo mejor ni voy”, se dijo.
Pájaro Sanz se echó hacia atrás en la silla como si en aquella frase de cinco palabras estuviese encerrado un misterio por desentrañar. Y verdaderamente así era, pues aquella frase era todo cuanto tenía para construir un relato. Dentro de ella había un relato breve y el tenía que hacerlo salir como fuese. Llevaba todo el invierno sin escribir más que las tontunada de costumbre en los periódicos y revistas que aún las soportaban, artículos desarticulados, cortos, repetitivos, inanes.
Entonces tomó la segunda decisión fatídica de la mañana (la primera había sido ponerse a escribir).
Abrió su página de facebook y se puso a pasear por las actualizaciones de estado, subió un video de “A horse with no name” en la versión de un sexagenario paralítico de Arkansas que la tocaba con un arpa de boca (llevaba subidas ocho versiones de esa canción) y comentó un post de un ex-compañero de estudios sobre las ventajas de beber te en lugar de café. Cuando terminó estaba agotado. No le quedaba ni pizca de energía para continuar el relato. No le quedaba ni pizca de energía para otra cosa que tirarse en el sofá y cerrar los ojos y acordarse, de pronto, de que por la tarde tenía el cumpleaños de su tía Eulalia, la más apegada a la familia, la que siempre le regalaba un salchichón y una empanada por Navidad.
“A lo mejor ni voy” se encontró pensando.

domingo, 31 de mayo de 2015

O MOMENTO DE SERPE/CULEBRA

Serpe/culebra era un rapaz de dezanove anos, de estatura media pero escuchimizado. Era a súa maior virtude: era escuchimizado dunha maneira natural e algúns aseguraban que irreversible, tendo en conta os antecedentes familiares.
Chamábanlle así porque cando tiña oito anos houbo un debate na aldea sobre se poñerlle “serpe” ou “culebra” e porque nas aldeas doutra cousa non haberá, pero sentido do consenso sempre houbo a moreas. Salvo en teima de leiras e iso, xa se sabe.
As catro da tarde dunha tarde de xullo, Serpe/culebra estaba de pe na ponte que presidía a parte do Verduxo que ía dar na Veiguiña Longa. Alí era onde as familias levaban aos nenos para introducilos no concepto do descanso dominical e pasalos por auga de paso. A zona da ponte era a das parellas, onde os aloumiños e os bicos quecían as paixóns, que sempre se podían arrefriar cun bo chapuzón: estaba todo pensado.
Cardo estaba a bicar a Xela, coma calquera domingo a esas horas, cunha solicitude un tanto amorfa, cun sentido funcionarial do amor. O feito de ela o chamase sempre, dende cativa, Richi, en lugar de Cardo (feito asombroso, por outra banda) provocaba nel un vívido sentimento de gratitude, do que estaba literalmente secuestrado e polo que levaba saíndo coa moza dende Marzo, mais ou menos.
Xela vivía mergullada nunha devoción cegadora pero tamén feiticeira e toda a rapazada no pobo aseguraba saber como ía rematar aquilo.
Vestindo un bañador frouxo, a media perna, azul escuro, as canillas de Serpe/culebra poderíase dicir que brillaban no serán de xullo dende enriba da ponte. Pero sería só literatura, porque en realidade a Serpe/culebra tremíanlle as pernas como se fose doutro, sen vergoña nin acougo. Ergueuse canto puido e, procurando evitar a vista da auga, ollou cara a parella quitándose o sol da cara coa man dereita.
Foi Cardo, claro, quen se decatou primeiro da presenza de Serpe/culebra no alto da ponte. Interrompeu o bico e fíxolle un aceno a Xela cara aló.
De non ser pola distancia, os ollos de Xela poderíanse atopar cos de Serpe/culebra, quen os chiscaba na procura de distinguir mellor á moza.
Cardo foi plenamente consciente de todo, fixo reconto de feitos, memoria de frases, lembranza de momentos que pasara con Serpe/culebra nos últimos tempos, que eran os tempos de toda unha vida.
Unha vida enteira na que a paixón cegadora de Xela os levara aos tres a aquel instante, que os trouxera aos tres ata aquel lugar. Co sol bravo de Xullo e a auga do río que estaba a esperar polo corpo escuchimizado de Serpe/culebra.