Entradas

Mostrando entradas de junio, 2014

ESCENAS DE CIUDAD

Imagen
En la arena de esta hora brota una flor de luz, al morir el día. Los pájaros pasan, constipados, y se avecina una noche de bufandas y de estufas. En habitaciones mortecinas, pálidos adolescentes eligen escritores de escasa fortuna para entretenerse y depositan en sus páginas toda la ansiedad del domingo y de todos los domingos que vendrán. Uno de ellos, acurrucado bajo una manta, pasa las hojas de un libro de poemas. Musita los versos con reverencia cuando llega a alguno que recuerda especialmente. El libro se llama Instrucciones para blindar un corazón y lo ha leído docenas de veces. Tirita por dentro cuando lee ciertos párrafos, ciertas palabras que se han juntado para hacer tiritar y para existir en el cielo agitado de su alma, que acoge sensaciones repetidas como capas de cebolla y que, como al contacto con este vegetal, hacen que los ojos se le humedezcan un poco. Frío en la piel y salitre en los ojos es lo que reparten en esa ventanilla y el adolescente se olvida de si mismo…

EL CINE Y LA SENSIBILIDAD

Imagen
Alzo la vista y en la pantalla está Nicholson desplegando sus tics de Nicholson en La fuerza del cariño. Me levantó y abandono a mi señora frente al melodrama. La vi en el cine cuando era un crío que parecía una nena, y como una nena salí del cine con los ojos arrasados y arrastré melodramáticamente mis muchos huesos de entonces hasta el hogar materno donde también vivía mi padre. Supongo que yo por entonces ya escribía. Si es así, seguro que maltraté un par de folios esa misma noche. Por aquella época recuerdo haber visto también Kramer contra Kramer, un filme que ostenta un particular record de llanto: lloré las dos veces que la vi. Esto no es normal y habría que tomar medidas. Habría que encarcelar a los autores de películas como Kramer contra Kramer, que destrozan sin remordimiento alguno las psique de los machotes que llevan una nena dentro. Esta gente se encarga de que salga fuera, como la versión antípoda de aquella niña que en El exorcista se convierte en engendro. Kramer c…

REALITY NA COCIÑA

Imagen
"Están de moda os realities na televisión. Levan así un par de décadas, calculo. Gústanos ver aos demáis pintando a mona porque fan coma de espello das nosas miserias e das nosas glorias.”(...).
"Reality na cociña”, artigo en Pontevedra Viva.

PATOLOXÍAS DIVERSAS

Imagen
Levaba a conta de cabeza, sempre foi un crack para esas cousas. Pasaran xa tres obsesivos compulsivos e un psicópata, dous paranoicos, tres deprimidos e outro que se cadra era tamén esquizofrénico. Polo de agora todo ben: se chegaba a cifra de tres psicópatas o de máis de cinco bipolares, ou había máis de tres esquizofrénicos, Martín non entraba na sala.  Amaba a música en directo, pero tomaba as súas precaucións. Como bipolar diagnosticado que era, estaba familiarizado coas patoloxías psiquiátricas e cos trazos característicos dos seus posuidores. Con só unha ollada, á beira da punto de entrada, era quen de saber se correría algún risco nunha sala pechada e nun entorno emocionalmente volátil. O certo é que só nunha ocasión, nun bolo de Enchanted Limits Oil Company, tivo que tomar a decisión de prescindir do concerto. Daquela volta ollou a dous homes e unha moza con evidentes trazas de psicose. Ao día seguinte leu na prensa que houbera un altercado na saída do local, o que non fixo s…

HEROICIDADES PLAYERAS

Imagen
Un verano más estoy en la playa. Bueno, cronológicamente no es verano aún, pero uno siempre ha sido un transgresor (de medio pelo). Y con 32 grados de temperatura, un transgresor sudoroso. Aquí estoy, transgrediendo en la arena, mientras observo con ojos codiciosos el vaivén de las olas. Esto del vaivén y las olas suena muy manido, pero es que solo soy transgresor en unas pocas cosas. De modo que me introduzco en el mar e inmediatamente me cago en el océano atlántico, en las corrientes marinas y en el IVA cultural (esto último es un acto reflejo). Finalmente la piel se pone ella sola en el modo “cubitos de hielo”. Poco a poco y recitando una ristra de improperios como si fuese la alineación titular de la roja, avanzo como Mac Arthur por donde carajo fuese que avanzaba Mac Arthur. Pero algo detiene mi intrépida incursión... concretamente, unos ultrasensores que ocupan la totalidad de las dos gónadas masculinas y que lanzan alarmadas señales de haber detectado la gélida temperatura. Mi…

SHINING BRIGHTLY

Imagen
Shining brightly, lo decían, lo dicen si le das al play, en una vieja canción de Bob Seger. Uno ya vive de sintagmas en los que aparecen los adjetivos viejo o antiguo con una impresionante naturalidad. Hace millones de años, en la desaparecida discoteca Equus de Loureiro Crespo, hacían los viernes de instituto por la tarde una sesión para mozalbetes que comenzaban a descarriarse con sordina. Todavía había una consumición con la entrada, y te tomabas aquello que sonaba más machote, mientras ellas paseaban sus san franciscos. Estaban guapísimas con sus san franciscos en la mano, mientras tú, que trasegarías cualquier tipo de brebaje en esos momentos, te las dabas de joven de mundanal ruido con tu cubata de Larios. Bailábamos canciones ovejunas, como ahora, y ligábamos a borbotones de forma directa o vicaria, desparramados por los sillones, apelotonados en los baños, mientras nos devoraban las horas y las luces. Siempre había una canción emblemática, posiblemente concebida para tal fin, …

VIEJAS FOTOS, ANTIGUOS DOLORES

Imagen
A veces veo fotos de épocas pretéritas en las que a mis ojos asomaban ambiciones desorbitadas. En algunas tengo una mirada de premio Pulitzer que no puedo con ella, cosa que no me explico: no que no pueda con ella, sino que a santo de qué la llevo siendo natural de Pontevedra y el Pulitzer un premio norteamericano. Y así casi todo. Miro esas viejas fotografías, porque las viejas son ellas y no nosotros, que estamos hechos siempre unos chavales, con una mezcla de desprecio y de rabia. Sé que es difícil de explicar la elección de estos dos adjetivos y por ello no voy a hacerlo. Sucede y ya está. Bueno, lo intentaré: el desprecio procede de que aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor” me parece una solemne tontería. Igual le toso a Jorge Manrique que antes aspiraraba a Pulitzer. Es evidente que es solemne, y que le pregunten a, El Lute por ejemplo, si es verdad el susodicho. Luis Bárcenas, si estás leyendo esto: cállate, anda. En cuanto a lo de la rabia, hombre, da un poco de rabi…

A EUROTERMINAL

Imagen
Levantáronos cedo porque nos tiñan que levar a ver unha marabilla. Un por ver marabillas levántase e ata é quen de levantarse cedo. Era unha Euroterminal ferroviaria ou algo semellante, se é que pode existir algo semellante. Puxeron dous coches á nosa disposición e procurei evitar o que conducía a loura do último día. A loura do último día ten un volkswagen semi deportivo, ou iso debe crer ela, porque estivemos a punto de deixar a vida nunha beirarrúa. Pasouse de freada ao chegar ao restaurante e iniciou a manobra de marcha atrás medio na a beiravía medio na estrada, sen agardar a que saísen dous vehículos que estaban a punto de facelo e que ollaron para a loura con ollos de mirar cara unha loura perigosa. Víctor e máis eu saímos do coche, fitámonos para comprobar que estabamos enteiros e despois saíu Vane, o que quedaba dela, miña pobre, nunca vin unha rapaza morena tan branca... Hai que dicir que a nosa loura chámase Kasia, que é moi guapa e moi simpática e servizal, e que vai volv…

ELVIS O LA TRAICIÓN

Imagen
El otro día estuve en un pub o bar trasegando cerveza, que es lo que suelo hacer en ese tipo de locales porque soy así de convencional. El caso es que tenían puesto un video de Pelvis Presley, de una actuación en directo. Era de finales de la época aún dorada, lamé blanco y tal, aunque el rostro ya se le empezaba a amorcillar y uno podía leer un deje cansino en sus morisquetas y visajes. O tal vez es que a toro pasado cualquiera es exégeta. A la tercera canción, la persona con la que conversaba, compatriota del astro, me dijo que ya sólo le aguantaba un par de canciones por día. Y en ese momento me di cuenta de que a mi me pasaba igual. Yo soy muy de darme cuenta de lo que ocurre cuando los demás me lo hacen ver: mira, has pisado una mierda de perro, y cosas así. Pero tuve que reconocer que la aterciopelada voz del cantante de Tupelo era sólo un runrún en el fondo de la memoria, sección de iconos imperecederos. Me interesaba más el descaro de Stray Cats, que fueron los que sonaron cu…

O PREZO DO PASADO

Imagen
Esta historia contouma MW, eu só lle darei un verniz. Un dos protagonistas é un amigo del chamado Jack, o outro é Ken Griffey Jr, ex-xogador dos Seattle Mariner. Jack, que rexenta unha gasolineira en Marrero, a 30 km de New Orleans, ergueuse coma un vimbio unha mañá na súa oficina, apagou a radio, pechou a porta e deixou a un empregado a cargo de todo. Mentres sacaba o coche, dáballe voltas ao que viña de escoitar. Ofrecían 1000 dólares por un cromo de Griffey da súa tempada cos Sox de Chicago. 1000 dólares por un anaco de cartón que el levou durante anos chantado no gardalama da súa bicicleta porque así podía correr máis. Unha bicicleta que, sabíao seguro, estaba aínda debaixo dunha lona no pendello da casa dos seus pais, a un hora de alí. Unha bicicleta cara a que voaba agora, na percura dun pasado que viña a bicarlle na fronte. Lembrou as tardes de verán no río, pescando bagre e robaliza, moceando, escoitando rock... a cicatriz da man esquerda co garfo do Matt, o día que roubaron u…

FULGOR, DESGRACIA Y REDENCIÓN DE FELIPE EL CHULO (2 y fin)

Imagen
Antes de los veinte años había espantado a cuanto ser humano había tenido alguna vez la más mínima intención de acercársele. Ya sabemos que esto da mucha penita y tal, pero consuélense pensando que es sólo una invención de una mente perjudicada. Y además, esto se arregla enseguida. Cierto día por la tarde, a las siete cuarenta y dos exactamente, Felipe el chulo se hartó de golpe de la situación. Se hartó de su chulería y de andar a trompadas con la gente y de gastar los insultos de tanto usarlos y de andar siempre solo y de que le rehuyesen las titis. En realidad, lo que más harto le tenía era esto último, pero queda constancia de que lamentaba también todo lo demás. Desesperado, se dirigió a casa de su tío Remigio, a quien hacía años que no veía. Lo encontró muy mayor y muy encorvado. También es cierto que estaba dándole de comer a unas gallinas en ese momento. Le dijo a su tío que quería confesar. Don Remigio, que rondaba los ochenta, estaba ya sordo como una tapia y le llevó medi…

FULGOR, DESGRACIA Y REDENCIÓN DE FELIPE EL CHULO (1)

Imagen
Felipe el chulo tenía la cabeza excesivamente ancha, la nariz desmesuradamente chata y las piernas sorprendentemente cortas. Su pecho, eso sí, parecía un montacargas. Repetía por tercera vez segundo de la eso, repartía estopa en el recreo, suministraba droga en el barrio y los domingos ayudaba en misa de una. Don Remigio, el cura párroco, era su tío. Ya en sus primeros años, Felipe había gastado todas la variada gama de aplicaciones que permite la palabra pescozón en su propia persona. Los recibió a diestro y siniestro, procedentes de las diversas fuentes de autoridad situadas en su entorno y que hicieron fluir aquel río de golpes con tenaz insistencia. Progenitores, abuelos, compañeros más altos y fuertes que el, policías municipales, dependientes de comercio, bibliotecarias, enfermeros, policías nacionales, profesores de guardia, ciegos del cupón, borrachos del copón, guardias civiles, cambistas, prestamistas, tenderos, carteros, limpiabotas, bomberos, profesores de auto-escuela, l…

EL REJONEADOR BIZCO

Imagen
El abuelo Valentín fue rejoneador bizco, así se lo contaba la madre de Pacho Ventín Calvo a este en tardes de domingo después de que la siesta arrasase las ganas de hacer cualquier cosa salvo abrigarse en casa de la lluvia y hablar y hablar hasta la hora de la cena. En la casa de Pacho, un piso de protección oficial, la televisión había volado por la ventana una tarde de Marzo, cuando su padre, Roberto Ventín Balandros, durante uno de sus arranques de ira decidió que "ya estaba harto de porquería" mientras una cadena pro-gubernamental justificaba la represión policial contra los huelguistas del textil. El aparato recorrió las cinco alturas y reventó en la acera con un ruido rotundo y magnífico y ya nadie en la casa quiso saber nada más de otro electrodoméstico parecido. Sobre todo porque a Roberto le temblaba el mentón cuando alguien le mentaba el asunto. Pacho siempre pensó que tenía mucho mérito ser rejoneador bizco y enfrentarse a un toro sin tener muy claro el objetivo,…