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Mostrando entradas de julio, 2014

FESTA RACHADA NA CASA DE MOI

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Xa era tarde, pola tarde, ese momento que lle chamamos “á tardiña” que non hai forma mais preguiceira de chamarlle a iso... cando a moza que lle facía as beiras a Lúpulo Cuevas caiu na conta de que este estaba casado. Un anel dourado no anular dereito que ata entón no viu ou non quixo ver, dixo despois Balbino, tivo a culpa. O caso é que entón, cascoulle semellanta chapa coa man aberta nunha meixela que o Lúpulo a piques estivo de cair cara atrás xusto no momento en que a avoa de Susana Vieitez pasaba por alí. Librouse a velliña por un cravo miúdo e a moza enganada e desenganada por si mesma marchou dalí botando lume pola boca. Balbino, que adoita exercer como filósofo de garda, dixo que “os camiños do amor son impenetrables”, ou algo sí, porque andaba cocido coma un polbo. Rigorrancho seguía coa súa teima das festas: colgábase de canta mona por alí andaba a preguntarlle se sabía por que lle puxeran Rigorrancho. Pensaba el que aquel podería se un método para ligar coma outro calquera…

ARÍSTIDES ROCHA, AUTOR DE CIEN AÑOS DE SOLEDAD (II y final)

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Sugirieron que me tomase un descanso, sin sueldo por supuesto, y lo acepté sin rechistar. Sólo quería disponer de más tiempo para terminar aquella novela que me estaba sorbiendo el seso. Calculé que mis ahorros podrían proporcionarme tres meses de trabajo exclusivo y me lancé de lleno a la tarea de terminarla en ese espacio de tiempo. Por las mañanas desayunaba el cola cao con leche y galletas, escribía de nueve a dos, comía y descansaba hasta las cinco, y volvía a trabajar de cinco a doce. Por supuesto, con la imprescindible colaboración del cola cao con galletas. A finales de diciembre tenía la novela casi lista. Regresé a mi puesto en Pérez y Cía, con gran regocijo de los compañeros que habían tenido que encargarse de mis tareas mientras tanto y del enlace sindical, al que estos volvían loco con sus reivindicaciones. Me llevó todo el mes de Enero corregir errores y retocar el texto. El cinco de febrero de 1964, envuelto en un abrigo oscuro que había heredado de mi hermano Lucho y …

ARÍSTIDES ROCHA, AUTOR DE "CIEN AÑOS DE SOLEDAD” (I)

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He sido yo, Arístides Rocha, quien ha escrito Cien años de soledad. Ahora que ha fallecido mi amigo Gabo ya puedo salir a contarlo. Es como salir de un piano de cola en vez de un armario. Y pienso, además, relatarlo todo lo más pormenorizadamente que la memoria me permita hacerlo. Empecé a trabajar en La historia de las guerras de Macondo, que fue como se iba a llamar originalmente, antes de que decidiese cedérsela al gran Gabo para su publicación, durante el otoño de 1963. Me llevó cuatro meses terminarla y fui yo mismo quien le aconsejó que divulgase que había trabajado en el manuscrito durante dos años. El me convenció para reducir a un año aquel dato, decía que le parecía suficiente, pues era conocido por su capacidad de trabajo y de fabulación. La culpa fue de las galletas con cola cao. A media tarde, después de terminado mi trabajo como contable para Pérez y Cía, llegaba a casa y me tomaba un tazón de leche con abundante cola cao y galletas María (que espero esponsoricen el pr…

FABRICANDO RELATOS

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THE LONG DELUSION (II y final)

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Tras aquella, el resto de las actuaciones conservó el mismo patrón: Westinghouse se sentaba al borde del escenario, Westinghouse se plantaba en una esquina y tocaba de espaldas, Westinghouse se tiraba en el suelo y martilleaba el bajo sobre su estómago... cada noche hacía una diferente ante el mutismo de Pazos, que parecía querer aprovechar el plus de espectáculo que ofrecía el muchacho. Pronto su nombre de guerra fue coreado al principio de los conciertos. Sito Pazos se detenía al anunciarlo cuando presentaba al grupo. La vida parecía sonreir a “The long delusion”. El último tramo de la gira cosechó aquella siembra de bolos sin descanso y, junto al efecto Westinghouse, el grupo arrastraba una creciente masa de seguidores. Durante los últimos tres días se vio a un Sito Pazos casi eufórico, masticando cada palabra, implicadísimo en el esfuerzo vocal. El bajista de moda había redondeado sus shows con la rutina de portar un gorro diferente en cada show. Desde un bombín a un sombrero mej…

THE LONG DELUSION (I)

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De cluclillas encima del bafle, con el flequillo de su liso pelo negro formando una cortina sobre los ojos, Gary Westinghouse desgranaba notas de su bajo pintado de verde pistacho. El público lo contemplaba boquiabierto. Parecía un gato relamiéndose de sonidos graves. A su dereche, los demás miembros del combo hacían esfuerzos por acapar un protagonismo que definitivamente habían perdido. Sito Pazos, el vocalista y líder, estaba especialmente irritado porque sus gorgoritos y meneos no podían hacer nada ante la pachorra casi mística del bajista. Lo habían fichado quince días antes, tras la deserción de Suso, que había preferido un trabajo estable con su cuñado, en un pub de Algeciras. Con dos meses de bolos firmados aquel menudo y ensimismado muchacho que llegó al local de ensayo arrastrando un instrumento más voluminoso que él les había solucionado la papeleta. En una sola sesión demostró ser capaz de preparse el repertorio en dos semanas, ser disciplinado y no causar problemas. Se…

JOSÉ ANTONIO JERIGONZA MARTÍNEZ (II y final)

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Tres cuartos de hora después había solucionado el problema y, sudoroso pero satisfecho, se encaminó hacia la salita. La doña no se había asomado por el cuarto de baño en todo aquel rato y él no se lo podía reprochar. La encontró dormida en el sofá mientras Camilo José le decía a Lucía María que la amaría toda la vida. Le toco un hombro, para espabilarla, pero doña Lourdes ni se inmutó. Imposible que lo hiciese, porque estaba muerta. José Antonio reaccionó de un modo expeditivo: se dio el piro inmediatamente. Pensó que sería mejor que fuese otra persona quien informase del deceso y no él, que fue la última que la vio con vida. Le aterraba la posibilidad de ser interrogado en una comisaría, antes de la autopsia, cuando aún pudiese ser sospechoso de un crimen. Pensaba de si mismo que era muy capaz de comportarse como un criminal sólo conque alguien sospechase que lo era. Mientras se metía en un bar para tomarse una caña, porque se le antojó que era lo que había que hacer en estos casos,…

JOSÉ ANTONIO JERIGONZA MARTÍNEZ (I)

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José Antonio Jerigonza Martínez hablaba raro, muy raro. Desde muy pequeño, además. Esto al principio no llamó la atención porque todos los críos pequeños hablan como pueden, se atropellan, se equivocan, confunden términos y cometen errores gramaticales y son recompensados con risas y carcajadas. Se celebra su inocencia y su aprendizaje. Pero José Antonio Jerigonza tiene ya cuarenta y dos años, es fontanero, está casado y tiene dos hijos y no hay quienn le entienda cuando suelta una parrafada. El ya procura comunicarse con frases escuetas: “corte el agua”, “encienda el calentador”, “¿quién hizo esta instalación?” pero cuando baja la guardia y coge carrerilla es como si empezase a rezar un responso en latín. Por lo común su interlocutor piensa que ha estado bebiendo, o que está bajo el efecto de algún narcótico. Hasta que José Antonio se da cuenta y se encierra en un mutismo que quiere ser conciliador pero resulta inquietante. Por suerte, es un excelente profesional y sus tarifas son m…

THINGS HAVE CHANGED

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Cun aceno de dor na faciana, ergueuse do sofá, colleu o abrigo e saíu á rúa a coller a prensa, un par de empanadillas e dou iogures. Hoxe tiña un día lacoeiro, un día semellante en case todo ao de onte, pero máis lacoeiro aínda. Saudou a unha veciña no portal e agradeceu un anaco de sol que pintou de claro o asfalto, enfronte del. No camiño de volta, un pouco animado polo exercicio, pensou que pola tarde chamaría a Tuto, a ver se quería ir dar unha voltiña pola Raxería. Pode que cearan alí os dous: o café, un pouco de tute. Tute con Tuto. Ata se lle pintou un sorriso nos beizos. Cando estaba a piques de cruzar o paso de cebra, escoitou unha voz de muller que dicía o seu nome. Era Amalia Ferrín, a viúva de Antelo. Andou namoriscado dela hai uns anos, cando aínda lle vivía o home e vivían na mesma rúa. Despois do infarto de Antelo el nunca foi quen de dicirlle nada. Amalia doulle dous bicos e fíxolle preguntas lixeiras que lle custaba responder, como se tivese embobado diante daquela m…

LA ALFOMBRA DEL BAÑO

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La alfombra del baño ha sido históricamente infravalorada, cuando no menospreciada: no es ya que la pasemos por alto, es que solemos pasarle por encima. Hay snobs que prescinden directamente de ella. Son ese tipo de personas que solo se fijan en la gente guapa o que tiene dinero, y que adoran la combinación de ambos elementos. ¿Cómo va a reparar este tipo de seres en una alfombra de baño?. Alguien tiene que reivindicarla, me dije un día. Esta mañana, concretamente. Distinguidos, pues, los diferentes sectores de población en cuanto al tema que nos concierne es hora de hacer algunas afirmaciones, por el mismo precio: Salvo que seas inglés y tengas el suelo del cuarto de baño enmoquetado, como ordenan las leyes de tu país, o un snob, en tu baño no faltará una alfombra. Humilde, si, pero necesaria. Ignorada, si, pero fiel. Es habitual usar el diminutivo al mencionarla, pero no seré yo quien lo haga. Se hace especialmente imprescindible en invierno, cuando acude en auxilio de las plantas …

LA NOCHE MÁS JOVEN

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La conocí en la entente de Quino, me dijo Julián Jesús entre una densa humareda que había provocado el mismo repartiendo puritos baratos entre la concurrencia. El Camaleón estaba de bote en bote, como todos los viernes de aquel pesado verano, y olía a carmín, a cerveza, a sudor y ahora, a puritos baratos. Al principio ni me gustaba, siguió diciendo, la frente la tenía muy ancha y se le cerraba un ojo de vez en cuando. Pero sabía un huevo de poesía surrealista y huevo y medio de novelistas rusos. Estuvimos de charleta toda la noche y me entraron ganas de besarla cuando nos piramos de allí.  Le llamábamos la entente de Quino a lo que sucedía en un par de locales junto al río donde Quino Lastra organizaba allí algo a medio camino entre el happening y la mamarrachada, con un grupo de colegas que se hacían llamar Le Fantastique. Por extrañas e ignotas razones tenían un éxito tremendo entre la peña y se convirtieron en el mayor centro de ligue no virtual de la comarca. Cuando terminaban lo…

IN THE SUMMERTIME

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Días rubios como el sol llegaron de la ciudad a lomos de meses deseados. Los muchachos posaban sus ojos en todas partes, como efímeros insectos que quieren tocar el mundo que tienen ante sí con sus antenas. Poetas inmaduros se agitaron en sus cubiles intentando descifrar los límites de una nueva pose para el tiempo venidero, desempolvaron metáforas infinitamente manoseadas y se prestaron a presentar batalla. El aire empezó a oler a fiesta mucho antes del primer chupinazo y del asfalto manaba la sombra del calor como una oscura promesa. Dioses guitarreros parecían vigilar desde los árboles, en paseos y parques, mientras los bares se iban vaciando, para ser finalmente refugio de impedidos y nostálgicos. Yuri contemplaba el tránsito de la gente en la plaza de abastos antes de abandonarla con aquel bolso aterido de frío y una sencilla compra que no llegaría a mañana. Caminando muy despacio, aquella rodilla que aún no se había enterado de la buena nueva, emprendió el camino hacia su mo…

DO SAN XOÁN

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escribir pola noite é un vicio coma outro calquera só que pasa factura ao día seguinte. ogallá puidese ser aos tres meses, que é como me financiaba os arranxos do coche, que eu cando escangallo o coche fágoo moi en serio, non coma cando escribo. escribir sobre escribir tamén é un vicio, pero non coma outro calquera, senón moito máis narcisista, é un vicio moi petulante, que é unha palabra ben chula que se emprega pouco. escribir sobre as palabras que un escolle cando escribe é un vicio do carallo, eu estaría todo o tempo escribindo sobre as palabras que escollo cando escribo se non fose que así non habería maneira de escribir. nas noites de san xoán debería estar prohibido escribir. as noites de san xoán fixéronse para chuzarse un pouco e comer sardiñas graxentas e beber viño en vasos de plástico e saltar a cacharela e queimar os apuntes do curso xa rematado no lume da fogueira. e se es quen de facer todo isto na mesma noite de san xoan, tes un bono doble e pasas a seguinte p…