Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2014

LA VASIJA MISTERIOSA

Imagen
Antonio recorría una calle cualquiera de una ciudad afín a ese tipo de calle con una vasija en las manos. La transportaba en una bolsa de plástico, que asía con la mano izquierda, aunque sólo diez minutos antes lo había hecho con la derecha, de lo que deducimos que el peso de la pieza no era escaso.  Al llegar al final de la calle giró a la derecha, por un vial que se empinaba hacia la mitad. El día era claro y la potencia solar empezó a hacerlo sudar. Al desembocar en una plazoleta, se sentó en un banco para recobrar el aliento. Posó la bolsa entre sus pies y contempló a un crío jugando con la arena y un par de piedras. Su madre charlaba con otra mujer y de vez en cuando dirigía una mirada al lugar donde el niño se manchaba a gusto. Antonio suspiró. Le gustaban los niños pero por su reacción uno no sabría decir si añoraba algo o si le causaba alivio no tener que asumir tareas como las que sin duda competían a los progenitores de aquella criatura.  Al rato, se levantó asiendo de nuev…

NON AO HOTEL NO CASTELO

Imagen
O castelo de Monterrei está, claro, en Monterrei (Ourense). A pesares do que suxira este comezo tan simple, este artigo non está patrocinado pola Xunta de Galicia. A Xunta de Galicia o que quere é converter un castelo do ano 950 en parador de luxo. Os alcaldes das poboacións de Verín e Monterrei, do mesmo signo político, están acordo coa medida. Verín está no allo porque a idea é trasladar o Parador de Turismo de Verín ás instalacións do castelo. Si, leron ben: en Verín xa existe un Parador que agora se quere levar ao castelo de Monterrei. Por suposto, os servizos que se presten correrán a cargo dunha empresa privada (ou vostede que se pensaba!). A isto opóñense diversas asociacións veciñais e culturais da zona, agrupadas na Plataforma en Defensa do Castelo de Monterrei, moi activa nas redes sociais e promovendo manifestacións (Verín, Santiago de Compostela), conferencias divulgativas, unha cadea humana, recollida de sinaturas... Opinan estes cidadáns da contorna que a Xunta sobreact…

SOLILOQUIOS DEL HERRERO

Imagen
“Todo el mundo te desconoce, Heriberto. Y todo el mundo se desconoce. Los pájaros que mueren en tus manos, ligeros lazos del cielo, desconocen tu capacidad para el amor, que tu tierna Maritza sin duda podría atestiguar. No muestres más apego del estrictamente necesario por la caza, porque la caza es sólo el circunloquio de la guerra, y esta no es más que el esputo de los dioses. Muestra, más bien, disposición por las tareas dignas de tu rango y procura dignamente ser aprobado en su desempeño. En cuanto a lo que atañe a fiestas y celebraciones, bueno es que disfrutes de tu juventud sin menospreciar la moderación, la mejor consejera de las almas vigilantes, la amiga del tiempo que aún está por venir. Es mi deber, querido Heriberto, advertirte contra las asechanzas de quienes te rodean. No todos cuantos muestran su gratitud o su adhesión están llamados a probar su fidelidad a tu causa, y no todos los llamados a hacerlo pasarán esa prueba. Ten especial cuidado con cuantos se muestren…

PERIPECIAS DE UNA LATA

Imagen
Una lata de refresco arrojada desde un coche da dos vueltas sobre sí misma y termina a doce centímetros del arcén de la vía pública. La lata es hembra, no es una lata macho y no pregunten por qué y menos cómo es que hay latas con sexo porque sólo soy el narrador. La lata está compungida y dolorida: de resultas del impacto tiene dos pequeñas abolladuras, arañazos y contusiones varias. Tirada sobre el asfalto caliente de un agosto meridional, su ánimo se debilita con el paso de los minutos y se imagina un futuro de pisotones y patadas. A los veintidós minutos de la agresión, recibe el impacto de una bota propiedad de un mochilero quien de un puntapié la arroja directamente fuera de la vía y en medio de unas matas. “Aquí estoy más resguarnecida ante posibles ataques”, se dice la lata con un punto de retórica, pues se trata de una lata culta y de buena familia. Sin mayores sobresaltos, las horas pasan, llega la noche y la lata de refresco consigue conciliar el sueño sólo un poco más tard…

O NENO VIVIDOR

Imagen
O neno pegou un chimpo ao saír do ascensor como co derradeiro chanzo dunha escaleira. E, polo mesmo prezo, ceibou un berro arrepiante para celebrar que o sacaban á rúa. Era un agosto de ferro quente e gorxas secas, de noites coas fiestras abertas e televisores soltando parvadas a todo trapo. “Espera ahí”, dixo a nai, pero o neno xa estaba nas puntas dos pes, tentando abrir o portal. Cando saíron do quinto comercio, o neno tiña unha perrencha de catálogo. Así que era iso: mamá ía ás tendas e sacábano de paseo coma un can. Nada de bambáns, nin as galiñas pequenas que se deixaban apreixar na praza grande, nin un triste xeado... o neno revolveuse interiormente e saíu correndo en canto puido cara o home-paiaso que pedía esmola na Peregrina. A nai colleuno polo ar e nin se molestou en dicirlle nada ao home-paiaso que estaba a conversar con el. Entou topara a Chola e alí mesmo, a dez metros da praza das galiñas que se deixan apreixar, a nai púxose a laretar con Chola e Chola a laretar con…

DARSE UN CHAPUZÓN

Imagen
La típica frase veraniega: “voy a darme un chapuzón”. Y tres horas después sale, agotado, del agua. Esto casi nunca sucede en el litoral gallego, y ponemos el “casi” porque somos así de chulos. Los motivos son térmicos y epidérmicos, no la falta de ganas. A los gallegos nos curte el pulpo, el albariño y las frías aguas del atlántico. Vale: el pulpo nos curte más bien poco, salvo que le carguemos al picante, pero era por hacer patria. En cuanto al albariño, nos estamos refiriendo al que se embotella en casa. El otro lo que te curte es la cartera: desde que tiene el pedigree que la promoción y la denominación de origen y las exportaciones le han otorgado, el albariño se ha vuelto artículo de lujo, pero esto no siempre fue así. No, chiño, “pedigree” no es el nombre de un producto químico, ya te explico luego. Es que tengo a uno que me lee por encima del hombro y que insiste en que diga algo de los furanchos. Bueno, en un furancho de los de antes de que la Xunta deturpara los furanchos, …

POLINOMIO Y EL GATO PERSA (2 y final)

Imagen
Por todo lo expuesto, Polinomio decidió no poner ningún nombre a su gato. Le gustó aquella decisión, le pareció original y empezó a presumir de ella. Le contaba a todo el mundo que no le había puesto nombre a su gato: a Santi, a Pepe el del quiosco. Doña Elvira le dijo “ay, que espabilado me eres, criatura” y a Polinomio se le hinchó el papo, que es una expresión que quiere decir exactamente lo que usted está suponiendo.  A continuación, y aprovechando su atención, se le va a pedir su cooperación para hacer un ejercicio de elipsis narrativa. Tendrá que representarse en su magín, con tan sólo cinco líneas por el medio, un lapso de once meses en los que el gato persa afgano o afgano persa convive con Polinomio y su mamá, quienes cuidan de el y no dan ocasión a que se les pierda y que se muestras felices con el felino en casa.  Hasta que, casi al año de la aparición del gato en la vida de Polinomio, una tarde en la que este jugaba con un pelota ante la cual el animal no mostraba el más …

POLINOMIO Y EL GATO PERSA (1)

Imagen
Era delgado, tan delgado que era casi escuchimizado. Pongamos eso, que era escuchimizado. Llevaba el pelo oscuro siempre revuelto, de modo que resulta atrevido decir que era liso, así que diremos que hacía ondas. Gastaba de ordinario una sonrisa mellada que alumbraba unas mejillas con churretes y una nariz húmeda y respingona. Era simpático como las pesetas, decía la señora Elvira, la de la frutería y listo como un rayo según versión de Pepe el del quiosco. Aparentaba entre 9 y 10 años, pero nadie juraría que no pudiese tener 11. Nunca contestó a esa pregunta y a su madre, que lo traía consigo dos veces por semana al comedor social, nadie halló razones para hacérsela. Su nombre lo sabía todo el barrio, se llamaba Polinomio.  Un día encontró en la calle un gato. Un gato persa, por eso esta historia se titula así. Si se hubiese encontrado un gato afgano... etcétera. No nos vamos a meter ahora en que si son lo mismo los gatos persas y los afganos, que esto no es un tratado de zoología. …

O BURATO DO MONTE

Imagen
Landín Cabalo pasou case toda a noite en vela. Non era, claro, unha noite calquera. Era a véspera da mañá na que se tiraría polo Burato do Monte. Era o único solteiro do pobo que quedaba por facelo. A tradición mandaba que todos os solteiros de máis de trinta e cinco anos se tirasen ao mar dende aquel sitio. Landín Cabalo, de trinta e sete anos e noventa e cinco quilos repartidos en cento setenta e un centímetros de altura, aquela noite cenou moi, moi pouco. Púxose a ver a televisión ata que se lle empezaron a pechar os ollos e levouse para a cama onde se botou sen espir. Cando todo parecía pechado na súa conciencia, un vento frío entrou coa idea dunha caída fatal polo Burato. O vento mudou aaxiña en temporal e Landín abriu os ollos coma pratos e dixo “xa está, non vou poder durmir en toda a noite”. Foi á cociña e fíxose un bocadillo de chourizo. E despois outro de queixo. Semellaba que o insomnio viña con fame atrasada. El ben podía pasar sen subir ao monte, poñerse en bañador, de…

FUTURO IMPERFECTO

Imagen
“Cuando yo tenía tu edad...” cada vez que empiezo así una frase, cae muerto un canguro en Australia. Ultimamente mato muchos canguros. Esta improbable versión personal del efecto mariposa me mantiene consciente del paso del tiempo y a la vez alejado de los recuerdos, pues no deseo pasar a la historia como asesino en masa de marsupiales. Lo cierto es que cada vez hay menos camino por delante y que cuesta más avanzar. Va quedando menos de todo: cabello, fuerzas, ilusión. Tal vez aumenta la ternura, con suerte, y la paciencia y la resignación. Y ya si notamos la aparición de brotes de sabiduría, entonces es como para considerarse hasta afortunados. “Yo soy un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos” tituló Alberti un poemario. Es otra forma de decirlo. Esa constatación de que las expectativas no se superan, sino que se deforman, aterrizan de bruces en el suelo o simplemente se tornan horrendas visiones de una realidad de la que no queríamos saber nada. Nos pasamos la juventud huy…

INCIDENCIAS EN TIERRA

Imagen
Se sentía cansado, mareado y estresado, no precisamente en este orden. Apenas había dormido la noche anterior, como casi siempre que tenía que viajar y cuando la pasarela del avión lo dejó en la amplísima terminal de El Prat, se cayó el cielo encima, como temían que ocurriese alguna vez aquellos galos del comic. Definitivamente, había sido una mala idea irse unos días a Mallorca para “celebrar” su separación. Las separaciones no se celebran, se sufren y punto. Aquello de revertir los términos estaba bien para los gurús del pensamiento positivo y sus flipados y voluntaristas seguidores. Un vuelo de Vigo a Barcelona y otro a Palma abrieron la puerta a una semana de autoconmiseración, cervezas y quemaduras leves en nariz y hombros. Se leyó los dos libros que llevó de casa y andaba a vueltas con un tercero que compró en el Duty Free. Estaba seguro de que aquello era un record local, por lo menos, pero también la constatación más que evidente de una derrrota. Recorrer kilómetr…

ALERXIAS E COLIRIOS

Imagen
Veño de comprar colirio nunha farmacia. Unha merda de colirio. Ou un colirio de merda: nestes casos sempre teño dúbidas. O caso é que me estaban a picar os ollos. Sempre me están a picar os ollos. Agora mesmo, mentres tecleo neste trebello e a pantalla mastiga as miñas meniñas de vagar, pero tamén cando salgo a camiñar. Cando salgo a camiñar polo entorno rural da vila é como mercar un billete para a dozura dunha tarde que se fai noite nas túas mans, quero dicir, nos teus pes. E a vida pasa paseniño e ladran os cans das casas e faise dura a costa arriba e o ceo apágase de vagar e acéndense farolas coma no teu peito acende unha esperanza que vai dun día ao outro como un chifro de Deus que racha no ar ao abrigo dos paxaros. Pero eu viña a dicir con todo isto que cando salgo a camiñar venme esa alerxia do demo. E esbirro como se estivese posuído (estouno) e chórame nos ollos unha canción de Machín e sento co Mario nunha taberna a tomarlle unha birra e un pouco de chourizo e saudamos aos …

JUGADORES

Imagen
Un sesentón con el canoso pelo muy corto y gruesas gafas de pasta de color castaño, pegó un golpe seco en la mesa mientras arrojaba sobre ella un tres de copas y profería un victorioso grito, aquí están as dez de últimas. Como movidos por un resorte, los otros tres jugadores se desprendieron de sus cartas y comenzó entonces un revoltijo de comentarios, imprecaciones, reproches y lamentos que rubricaban el final de la partida. Marcelo Joystick Sánchez se apartó entonces de aquella mesa, se fue hacia la barra, pagó su carajillo y se marchó. El autobús estaba lleno y tuvo que pegar la nariz al cristal y aguantar mecha. No es que Marcelo fuese un sibarita, pero de vez en cuando le gustaba viajar sentado. Aquel día, en particular, prefería ir sentado. Pensaba que así le molestaría menos aquella especie de nudo que tenía a la altura del esófago desde las tres y media, la hora a la que no le llamó Cristina. El ya sabía que lo de que lo llamaría a esa hora, un código que habían pactado cuand…

LA PRIMERA MAÑANA DE VACACIONES

Imagen
La primera mañana de vacaciones es un auténtico calvario. El reloj biológico te despierta a la hora acostumbrada y ni siquiera tienes fuerzas para arrojarlo por la ventana. Te diriges al cuarto de baño como un zombi cualquiera y cuando estás terminando de orinar llega un rayo de luz a la corteza cerebral: hoy comienzan las vacaciones. Te vuelves a la cama como quien camina hacia Sodoma y Modorra, asentando tus reales en esta última. Cuando llevas diez minutos con el cerebelo en stand-by y la boca semiabierta, el detritus de lo que en tiempos fue tu conciencia susurra unas palabras; “¿qué carallo estás haciendo?”. A lo cual sólo aciertas a responder dos cosas: “Habla bien” y “¿a ti qué te importa?”. Envalentonada, los restos aquellos empiezan a recordarte ciertos propósitos planteados sin duda en plena demencia: desayunar sano-salir a hacer deporte-visitar a tus padres.... ¿qué rayos es “desayunar sano”? te preguntas, sin pizca de hambre, por otra parte. Te retuerces bajo las sábanas …